▷ Un diario para Aria Capítulo XIII ✍
Un diario para Aria (Capítulo XIII) Algunas otras preguntas —Matrimonios por el rito católico. En esa época no estaba bien visto el que no fuera así. No a los matrimonios civiles. Hoy se puede elegir uno u otro.
Un diario para Aria (Capítulo XIII) Algunas otras preguntas —Matrimonios por el rito católico. En esa época no estaba bien visto el que no fuera así. No a los matrimonios civiles. Hoy se puede elegir uno u otro.
Un diario para Aria (Capítulo XII) Marcha a la ciudad Todo comenzaba a cambiar, ya no vivían en el pueblo, puesto que, se habían ido a vivir a la ciudad. Casa nueva, cambio de colegio, otros compañeros, nuevos amigos. El período de adaptación fue duro. Pero, al final Aria lo consiguió.
Un diario para Aria (Capítulo XI) Ya eran siete Fue pasando el tiempo, un hermano otro y otro hasta llegar al número mencionado al principio. La última había sido niña.
Un diario para Aria (Capítulo X) Recordando una anécdota Recuerda Aria como anécdota ahora. En esa época era desconocimiento, que en aquel Templo solo podían entrar las personas que eran verdaderamente buenas. Y dice como anécdota.
Un diario para Aria (Capítulo IX) Visitar el Templo Este rito sí que se celebraría en un Templo de verdad, no en el propio pueblo, pero si dentro del mismo Municipio. Por primera vez iba a entrar en él, por sus propios pies y conscientemente de ello, pues la vez anterior la llevaron en brazos – al recibir las Aguas Bautismales. ¿Será bonito? —se preguntaba—.
Un diario para Aria (Capítulo VIII) Dar la noticia a su mamá Todo esto había transcurrido en horas de clase, a la salida corrieron a su casa, el primero en llegar fue su hermano Ariel, el cual esperó la llegada de Aria.
Un diario para Aria (Capítulo VII) El examen Por fin su turno. ¡A ver pequeña! ¿Cómo te llamas? —Dije mi nombre con voz temblorosa y entrecortada por los nervios. —Aria contesté. —Bonito nombre han elegido tus padres para ti.
Un diario para Aria (Capítulo VI) Junto a su hermano Otro día, otro año, en todo ese tiempo el mundo seguía su curso, y Aria su preparación, esta vez para la «Confirmación», solo que esta vez no iba a estar sola, pues su hermano Ariel que era dos años mayor de edad que ella, la iba a acompañar.
Un diario para Aria (Capítulo V) Creciendo con tabúes Ahora se sentía tranquila, seguía siendo ella, esa niña pequeña y menuda, llena de inquietudes, sólo que a partir de ahora podría tomar la comunión cada domingo como hacían los mayores. Una experiencia más añadida a si corta edad, que a pesar de esas preguntas a medio contestar o sin respuestas otras y tabú tras tabú fue creciendo.