▷ Un diario para Aria Capítulo I ✍

Un diario para Aria

(Capítulo I)

De cómo y porqué Aria no pudo dormir

Aquella mañana la niña se había despertado más temprano de lo habitual, aunque este despertar era un decir, pues no pudo dormir en toda la noche, no sé, quizás porque iba a vivir una experiencia nueva para ella, pues con seis años no se pueden comprender muchas cosas por mucho y bien que se las hubiesen explicado.
Desde que nació a Aria (que así se llamaba la niña) le habían bautizado e iniciado en el catolicismo, asistía a misa cada domingo con su mamá y sus hermanos. He de decir que era la tercera del número de siete hermanos. Siempre que entraba, bueno no voy a decir iglesia, ya que por aquella época en su pueblo no la había, esta se celebraba en el colegio. En uno de ellos ya que eran dos los que había, uno para chicas y otro para chicos, era en este último al que asistían al citado rito.
La existencia de dos colegios era lo normal de esa época, pues se mantenía el lema de «los niños con los niños y las niñas con las niñas», e incluso «maestros para ellos y maestras para ellas».
Celebrándose entonces en el colegio de los chicos, era por lo que Aria quizás por su corta edad no podía entender y se preguntaba, ¿cómo es que no puedo asistir al mismo colegio que mi hermano?, sin embargo, sí a la misma misa, ¿es que Dios nos hizo iguales para unas cosas y para otras no? Así, miles de preguntas sin respuestas.

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